Infidelidad Virtual

ImageA través de todas las posibilidades que hoy ofrece la Web, muchas personas establecen nexos y relaciones muy íntimas. Así, empiezan a circular secretos, fantasías, idealizaciones, entusiasmo, negación, racionalización y frustraciones que muchas veces resultan devastadoras para otras relaciones reales mantenidas al mismo tiempo.

¿Existe la infidelidad virtual? Es una pregunta que muchas veces me hacen y se hacen los pacientes o las parejas que me consultan.

¿Pero acaso no es similar a lo que sucede en la vida real? ¿Acaso no nos enamoramos con un “final feliz” mientras que otras veces nos desengañamos totalmente? ¿Acaso ese enamoramiento del comienzo no es equivalente al conocimiento virtual, donde todo brilla, todo está por hacerse y todo es maravilloso? ¿Acaso ese otro real no es ese otro que aparece frente a nosotros pasada la etapa del enamoramiento?

Un mundo de fantasías

En todas las nuevas relaciones, sean o no por Internet, la gente presenta el mejor lado de sí misma, pero no quiere decir que efectivamente sean así todo el tiempo, en la vida diaria. Con demasiada frecuencia pensamos en el amor como aquellos sentimientos vertiginosos e intensos que se producen frente al deslumbramiento. Pero, si bien puede ser una experiencia fantástica, mucha de la intensidad de los sentimientos es simplemente inherente a la misma novedad.

De hecho, una vez que un amor de “ensueño” debe dar paso a todas las responsabilidades de la vida diaria, en una relación a largo plazo, surgen otros sentimientos o bien todo termina.

Veo en la consulta muchas parejas en las cuales uno de sus integrantes, cuando no ambos, permanecen mucho tiempo on line para tener interacciones que les permitan un escape de la realidad diaria. Una paciente me decía: “ese mundo virtual, ese mundo de fantasías que me proporciona Internet, me permite salir del mundo cotidiano, monótono y aburrido”.

Una vez que se encuentra a alguien interesante en la Web, ambos muestran sus mejores aspectos y empiezan a compartir intimidades, esperanzas, temores y fantasías. Esto los acerca aún más y hace cada vez más apremiante la necesidad de una interacción real.

Jugar a los detectives

Cuando la pareja quiere saber “que hace mi marido/mi mujer tantas horas seguidas en Internet” comienza a sospechar cada día más y a sentirse amenazado. Entonces empieza a revisar como verdadero detective la computadora del supuesto cónyuge infiel llegando muchas veces a sentirse devastados y traicionados.

Ese otro virtual ha dejado de ser virtual (aún cuando no hayan existido encuentros reales), aunque también es cierto que a muchos les resulta irresistible encontrarse con el amigo/a virtual en persona. Sienten que han conocido a sus “compañeros del alma” y que parecen haber sido hechos “el uno para el otro”, por lo que valdría la pena arriesgar todo por ellos.

Del idealismo a la realidad

Muchas veces el desengaño sobreviene: la persona real es muy distinta a la virtual. Por ello, un comienzo de romance virtual, cuando existe una pareja real, podría servir como una señal de alerta para saber que se necesitan modificaciones en la propia pareja.

Este debería ser el foco de atención: hay que saber que, muchas veces, la pérdida que se experimenta cuando una relación virtual finaliza es en realidad la pérdida de una fantasía, y no de algo real, a diferencia de una pareja de años.

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Oreiro, desnuda y embarazada

Natalia Oreiro, quien espera a Merlín, su primer hijo con Ricardo Mollo, grabó un spot para Greenpeace en el que aparece desnuda para exigir que paren los desmontes que están destruyendo a los bosques.
Embarazada de ocho meses, Oreiro decidió colaborar una vez más con la organización ecológica, en esta oportunidad para defender los bosques nativos argentinos. En el video, se pueden ver proyectadas en el cuerpo de la actriz las imágenes de las áreas donde se están realizando desmontes, como Santiago del Estero, Chaco y Córdoba.

“Siento mucha responsabilidad por llevar vida dentro de mí y quería registrar este momento en una imagen que valga la pena. Proyectar un bosque sobre mi panza y mi piel refleja mi intención de seguir luchando por un ambiente más sano y pasarle este legado a mi hijo. Algunas mamás les cantan a sus bebés, otras les tejen, yo le regalé un bosque, porque no puedo pensar en un lugar más lleno de vida y energía”, explicó Natalia en una entrevista que brindó a Greenpeace.

“Estoy convencida que hay que hacer algo por nuestro planeta y quiero que mi hijo sepa que su mamá no se va a quedar de brazos cruzados”, concluyó.

Los asientos de bicicleta sin punta previenen la disfunción eréctil entre los hombres y molestias entre las mujeres.

Como la mayoría de los ciclistas, Robert Brown al principio no veía la necesidad de cambiar el sillín tradicional de la mountain bike en la que había andado todo el día durante cinco años llevando a cabo su ronda en el Departamento de Policía de Seattle. Cuando los investigadores del Instituto Nacional de Seguridad Ocupacional y Salud y Seguridad ofrecieron nuevos sillines sin punta diseñados para evitar la disfunción eréctil, él rápidamente le dijo a su supervisor: “¡Yo no tengo ningún problema!” Después de probar el nuevo sillín sintió sin embargo la diferencia. Su peso se apoyaba en los huesos pélvicos en vez de la zona de los genitales, que anteriormente quedaban apretados contra la punta del sillín. Estando dormido, usando un controlador, la medición conocida como “porcentual de tiempo erecto” aumentaba de 18% a 28%.

Los resultados lo hicieron optar en forma permanente por un sillín sin punta, tal como hicieron casi todos los oficiales de la patrulla en bicicleta de Seattle y otras ciudades que participaron en el experimento de seis meses. Sin embargo, han tenido poca suerte convirtiendo a sus colegas, según deplora Brown en el boletín de la Asociación Internacional de Policías en Bicicleta. “El tema siempre genera risas entre los jóvenes”, escribe.

“Ni siquiera escuchan el tiempo suficiente como para entender qué parte de la anatomía del hombre se está protegiendo”.

Es una zona de tejido suave conocida como perineo, y no es solamente un problema masculino ­las ciclistas también han denunciado inflamación y entumecimiento en esta región genital. No obstante, ninguno de los sexos parece interesado. “Hay tanto pene dentro como fuera del cuerpo”, dijo Steven Schrader, fisiólogo reproductivo de Niosh que hizo el experimento con los oficiales de la policía. “Si usted se sienta en un sillín normal de bicicleta se está sentando sobre su pene”.

Según mediciones del Dr. Schrader, se está poniendo entre 35 y 40% del peso del cuerpo sobre los nervios y los vasos sanguíneos cercanos a la superficie del perineo. “A los pocos minutos, los niveles de oxígeno en la sangre bajan un 80%”.

En un estudio inicial, el Dr. Schrader constató que los oficiales de la policía que patrullaban en bicicletas con sillines convencionales tendían a tener erecciones más cortas que los no ciclistas.

En un estudio de 2008 titulado “Un extremo recortado para salvar el pene”, se informó que después de seis meses usando los sillines sin punta, los oficiales señalaron menos entumecimiento mientras andaban en bicicleta, más sensibilidad y un mejoramiento en la función eréctil.

En otro estudio, la Dra. Marsha Guess y la Dra. Kathleen Connell, que son urólogas y ginecólogas en la Universidad de Yale, constataron que más del 60% de las ciclistas mujeres que usaban sillines con punta señalaban síntomas de dolor genital, entumecimiento y hormigueo.

Las pruebas acumuladas llevaron a Niosh a recomendar a los oficiales de la policía y otros trabajadores en bicicleta que usen el sillín sin punta ya que éste ejerce la presión en los “huesos de sentarse”. Entre los ejemplos figuran el BiSaddle (utilizado por Brown), el I.S.M (favorito de los oficiales de la policía en Chicago), el Hobson Easyseat, el Spiderflex, The Seat de Ergo y otros modelos enumerados en HealthyCycling.org. Sin embargo, son pocos los ciclistas que prestan atención. “Supongo que hay un pequeño nicho de gente para la cual el sillín sin punta podría ser una solución”, dijo Peter Flax, editor de la revista Bicycling. “Pero el asiento presenta problemas de funcionalidad. Un ciclista hace los giros apoyando el peso de las caderas contra esa punta”.

Brown y otros oficiales de la policía insisten en que han aprendido a maniobrar perfectamente bien con los sillines sin punta. Y quienes toman clases de “spin” no tienen que mover sus bicicletas para ninguna parte. ¿Por qué entonces continúan sentándose sobre sus perineos? Jim Bombardier, que vive en Portland, Oregón, y que inventó el BiSaddle, fue a las tiendas equipado con trabajos científicos y diagramas, pero a nadie le interesó.

El dueño de una tienda miró su nuevo sillín y resumió el problema de marketing: “Este asiento está gritando: tengo un problema. ¿Quién puede querer algo así en un negocio de bicicletas?”

El amor cuesta caro: Cuando la infidelidad se mide en pesos. Escribe Tamara Krell

En medio de la lluvia de arroz, los flashes, la emoción de los testigos, la alegría de familiares, amigos, y con la libreta roja en sus manos, reciben una única advertencia que casi no se escucha: “Los esposos se deben mutuamente fidelidad, asistencia y alimentos”. Se firman las actas y empieza la fiesta.

Lejos están de sospechar que algún día el fantasma universal de la infidelidad puede golpear a sus puertas. Y que ello puede representar, además de la causal de divorcio, el camino judicial hacia un resarcimiento económico. Eso sí, para ello deben darse múltiples factores.

¿La infidelidad tiene precio? A veces, sí, y existen fallos que condenaron con $ 10.000, $ 25.000 y hasta $ 100.000 al cónyuge declarado culpable por daño moral, aunque hay reclamos de abogados que trepan hasta los 4 millones de pesos.

El incumplimiento del deber de fidelidad, contemplado en el artículo 198 del Código Civil, además de ser una de las causales de divorcio, puede conllevar la fijación de una indemnización por daño moral si se prueba el padecimiento del cónyuge inocente en situaciones de injurias graves, maltrato, violencia física, sumisión. La indemnización no es automática y está en manos de los jueces fijar su monto. En la Argentina, hasta 1995, el adulterio era un delito penal.

“El cese del matrimonio genera siempre un daño. Es normal que uno se sienta mal, deprimido. Pero es una consecuencia natural del divorcio, no es generador de un daño resarcible. [Para que proceda la indemnización] no sólo debe existir una causal imputable a alguno de los cónyuges, sino que, además, deben existir hechos de tal gravedad que hayan causado una aflicción muy importante en la otra persona”, dijo a La Nacion el titular del Juzgado Nacional en lo Civil Nº 25, Lucas Aon. En ese sentido, ejemplificó: “No es igual un adulterio ocurrido en las postrimerías del matrimonio que el adulterio provocado en un matrimonio que aparentemente funcionaba bien, y con la hermana de la esposa”.

En diciembre pasado, se conoció un fallo de la Cámara Civil, que condenó a un hombre a pagarle a su ex mujer $ 25.000, al quedar acreditados “los padecimientos y las humillaciones sufridas” por ella, “al ir enterándose, primero, del cambio de conducta de su cónyuge y la falta de asistencia moral; después, de su alejamiento y, por último, del adulterio”, cita ese texto judicial.

“Si la infidelidad fue indisimulada, descarada, si existió una falta de consideración absoluta del otro como persona, ahí corresponde [la indemnización]. O en casos de infidelidad con amigos íntimos o con parientes, o cuando se hace público con cierto descaro”, aseguró la jueza María Villaverde, integrante del Tribunal Nº 3 de Familia de Lomas de Zamora.

Hace 20 años, el caso del ex ministro de la Corte Suprema de Justicia de la Nación Augusto César Belluscio fue emblemático. En 1990, fue sentenciado por adulterio y obligado a pagar $ 50.000 a su ex esposa por daño moral, al hacerse público que la mujer que dormía con él en una suite de un hotel de París cayó del balcón, lo que provocó un escándalo y motivó dos pedidos de juicio político contra el magistrado, que terminó renunciando a su cargo. Luego, la Cámara Civil confirmó la sentencia, pero redujo el monto a $ 30.000.

Alberto Gowland, abogado especialista en Derecho Civil y Familia, señala que “no todos los adulterios son iguales” y que “el caso de Belluscio fue muy fuerte”. Y añadió: “No hay un modo de definir el monto, salvo el nivel socioeconómico de las partes o la gravedad de la ofensa”.

Según la jueza Villaverde, existen dos posiciones extremas en cuanto a la concesión de la indemnización. “Hay jueces que nunca fijan daños y otros que fijan en todos los casos donde hay culpa exclusiva de uno. También hay criterios intermedios, donde hay que probar que, además de la infidelidad hubo descaro, falta de decoro y consideración de la persona.”

Un fallo plenario de la Cámara Civil determinó, en 1994, que corresponde la reparación del daño moral ocasionado por el cónyuge culpable como consecuencia de los hechos constitutivos del divorcio.

Hace pocos días, la Cámara Civil también condenó a un hombre a pagar $ 10.000 a su ex esposa luego de acreditarse que éste se había alojado en un hotel durante 12 días con otra mujer.

En 2004, otro fallo de la Cámara Civil y Comercial de San Isidro fijó una indemnización de $ 100.000 en favor de un hombre que se creyó padre de tres hijos a los que crió y mantuvo económicamente tras divorciarse de su esposa, y luego se enteró de que los tres eran hijos del entonces médico de la familia y amante histórico de su ex mujer.

Famosa por representar a mujeres en los juicios de divorcios contra hombres poderosos, la abogada Ana Rosenfeld consideró que los montos fijados en las sentencias son paupérrimos. “Hablar de indemnizaciones de $ 10.000 o $ 25.000 es una burla para el que plantea ser resarcido. Yo llegué a pedir en un juicio una indemnización de hasta cuatro millones de pesos. Hay pericias psicológicas o médicas que indican hasta qué punto se dañó a la persona y a su entorno familiar, y los jueces no lo tienen en cuenta”, dijo.

En ese sentido, la letrada agregó: “Conseguí un fallo de $ 100.000 en primera instancia en el caso de un magnate que se divorció arruinándole la vida a una mujer y para él $ 100.000 no son nada. Llevar a pasear a la amante en yate o tener un hijo con ella son cosas que se deben pagar”.

¿Hasta cuándo persiste el deber de fidelidad? Si bien el Código Civil señala que debe subsistir hasta la sentencia de divorcio, la mayoría de la doctrina entiende hoy que la separación de hecho, cuando tiene carácter definitivo, hace cesar el deber.

La declaración de testigos, resúmenes de tarjetas de crédito, mails, mensajes de texto, Facebook, filmaciones y la contratación de detectives suelen ser los medios a través de los cuales se prueba el adulterio. Pero son esenciales las pericias psicológicas y psiquiátricas para determinar el grado del daño moral sufrido por el cónyuge, a quien la Justicia declara inocente.

LA LEGISLACION, EN OTROS PAISES
Brasil

El adulterio dejó de ser un crimen en 2005, cuando fue modificado el Código Penal. Hasta entonces, la infidelidad conyugal podía acarrear entre 15 días y seis meses de prisión no sólo para el adúltero, sino también para su amante. Ahora, sin embargo, el adulterio sigue siendo una práctica que puede costar muy cara. “El daño moral no está tarifado y los parámetros para determinar la punición dependen de cada caso, de cada juez y de la situación económica de la pareja involucrada”, explicó a La Nacion el abogado Sergio Fischer, especialista en derecho de familia.

Estados Unidos

Llamado philandery, la condena por adulterio varía según el Estado en que se lo cometa, pero por estos días es muy difícil que haya proceso, según explicaron diversos abogados a La Nacion. El texto de la ley establece desde cadena perpetua en Michigan hasta multas de pocos dólares en Maryland, pasando por el delito grave con que se lo considera en Wisconsin. Para los militares, el asunto puede implicar una corte marcial. Pero, en todos los casos, la ejecución de condenas se volvió relativa luego de que, en 1965, la Corte Suprema produjera un sonado fallo a favor de la intimidad.

Francia

El daño moral por infidelidad está contemplado en el Código Civil francés y es invocado con frecuencia en los casos de divorcio. “La infidelidad es un daño moral que debe ser penado por la ley. Se trata de una ruptura o violación del contrato matrimonial”, dijo a La Nacion la abogada Isabelle Durand. La letrada se ocupa actualmente de un caso en que un hombre no sólo fue infiel, sino que llegó a formar una segunda familia sin que su esposa legítima lo supiera. Pero las indemnizaciones por daño moral suelen ser irrisorias. Para que un juez supere los 5000 euros tiene que tratarse de un hecho realmente escandaloso.

Italia

Existe jurídicamente el resarcimiento por daños morales por infidelidad. Pero, en la práctica, se trata de casos muy raros, ya que es muy difícil demostrar y probar los daños morales sufridos por esa situación. En Italia, normalmente, el costo de la infidelidad se cobra condenando al autor a pagar los costos del juicio o a pasarle alimentos al cónyuge. “La infidelidad sirve poco y nada en Italia, y es por esto por lo que, en los últimos años, son cada vez más frecuentes los acuerdos de separación, que son procedimientos muchos más breves [cinco meses]”, explicó a La Nacion Michele Fratoni, abogado especializado en matrimonios.

España

Estudios extraoficiales estiman que la infidelidad sólo motiva el 10% de las separaciones y los divorcios. El adulterio fue despenalizado en mayo de 1978. Antes, era castigado con pena de prisión menor. La ley disponía: “Cometen adulterio la mujer casada que yace con varón que no sea su marido, y el que yace con ella, sabiendo que es casada, aunque después se declare nulo el matrimonio. No se impondrá pena por delito de adulterio, sino en virtud del marido agraviado”. Además, le concedía el derecho del perdón al hombre: “El marido podrá en cualquier tiempo remitir la pena impuesta a su consorte”.

De que hablamos cuando hablamos de la Quimica del Amor

Los poetas nos han deleitado cantando al más maravilloso de los sentimientos desde todos los ángulos y con infinitos matices, pero los químicos también tenemos cosas que decir al respecto, quizás menos seductoras pero no por ello menos importantes.

¿Por qué nos enamoramos de una determinada persona y no de otra? Innumerables investigaciones psicológicas demuestran lo decisivo de los recuerdos infantiles -conscientes e inconscientes-. La llamada teoría de la correspondencia puede resumirse en la frase: “cada cual busca la pareja que cree merecer”.

Parece ser que antes de que una persona se fije en otra ya ha construido un mapa mental, un molde completo de circuitos cerebrales que determinan lo que le hará enamorarse de una persona y no de otra. El sexólogo John Money considera que los niños desarrollan esos mapas entre los 5 y 8 años de edad como resultado de asociaciones con miembros de su familia, con amigos, con experiencias y hechos fortuitos. Así pues antes de que el verdadero amor llame a nuestra puerta el sujeto ya ha elaborado los rasgos esenciales de la persona ideal a quien amar.

La química del amor es una expresión acertada. En la cascada de reacciones emocionales hay electricidad (descargas neuronales) y hay química (hormonas y otras sustancias que participan). Ellas son las que hacen que una pasión amorosa descontrole nuestra vida y ellas son las que explican buena parte de los signos del enamoramiento.

Cuando encontramos a la persona deseada se dispara la señal de alarma, nuestro organismo entra entonces en ebullición. A través del sistema nervioso el hipotálamo envía mensajes a las diferentes glándulas del cuerpo ordenando a las glándulas suprarrenales que aumenten inmediatamente la producción de adrenalina y noradrenalina (neurotransmisores que comunican entre sí a las células nerviosas).

Sus efectos se hacen notar al instante:
El corazón late más deprisa (130 pulsaciones por minuto).
La presión arterial sistólica (lo que conocemos como máxima) sube.
Se liberan grasas y azúcares para aumentar la capacidad muscular.
Se generan más glóbulos rojos a fin de mejorar el transporte de oxígeno por la corriente sanguínea.

Hay dos cosas que el hombre no puede ocultar: que está borracho y que está enamorado

Antífanes -388-311 a. C.-, comediógrafo griego

Los síntomas del enamoramiento que muchas personas hemos percibido alguna vez, si hemos sido afortunados, son el resultado de complejas reacciones químicas del organismo que nos hacen a todos sentir aproximadamente lo mismo, aunque a nuestro amor lo sintamos como único en el mundo.

Ese estado de “imbecilidad transitoria”, en palabras de Ortega y Gasset, no se puede mantener bioquímicamente por mucho tiempo.

No hay duda: el amor es una enfermedad. Tiene su propio rosario de pensamientos obsesivos y su propio ámbito de acción. Si en la cirrosis es el hígado, los padecimientos y goces del amor se esconden, irónicamente, en esa ingente telaraña de nudos y filamentos que llamamos sistema nervioso autónomo. En ese sistema, todo es impulso y oleaje químico. Aquí se asientan el miedo, el orgullo, los celos, el ardor y, por supuesto, el enamoramiento. A través de nervios microscópicos, los impulsos se transmiten a todos los capilares, folículos pilosos y glándulas sudoríparas del cuerpo. El suave músculo intestinal, las glándulas lacrimales, la vejiga y los genitales, el organismo entero está sometido al bombardeo que parte de este arco vibrante de nudos y cuerdas. Las órdenes se suceden a velocidades de vértigo: ¡constricción!, ¡dilatación!, ¡secreción!, ¡erección! Todo es urgente, efervescente, impelente… Aquí no manda el intelecto ni la fuerza de voluntad. Es el reino del siento-luego-existo, de la carne, las atracciones y repulsiones primarias…, el territorio donde la razón es una intrusa.

Hace apenas 13 años que se planteó el estudio del amor como un proceso bioquímico que se inicia en la corteza cerebral, pasa a las neuronas y de allí al sistema endocrino, dando lugar a respuestas fisiológicas intensas.

El verdadero enamoramiento parece ser que sobreviene cuando se produce en el cerebro la FENILETILAMINA, compuesto orgánico de la familia de las anfetaminas.

Al inundarse el cerebro de esta sustancia, éste responde mediante la secreción de dopamina (neurotransmisor responsable de los mecanismos de refuerzo del cerebro, es decir, de la capacidad de desear algo y de repetir un comportamiento que proporciona placer), norepinefrina y oxiticina (además de estimular las contracciones uterinas para el parto y hacer brotar la leche, parece ser además un mensajero químico del deseo sexual), y comienza el trabajo de los neurotransmisores que dan lugar a los arrebatos sentimentales, en síntesis: se está enamorado. Estos compuestos combinados hacen que los enamorados puedan permanecer horas haciendo el amor y noches enteras conversando, sin sensación alguna de cansancio o sueño.

El affair de la feniletilamina con el amor se inició con la teoría propuesta por los médicos Donald F. Klein y Michael Lebowitz del Instituto Psiquiátrico de Nueva York, que sugirieron que el cerebro de una persona enamorada contenía grandes cantidades de feniletilamina y que sería la responsable de las sensaciones y modificaciones fisiológicas que experimentamos cuando estamos enamorados.

Sospecharon de su existencia mientras realizaban un estudio con pacientes aquejados “de mal de amor”, una depresión psíquica causada por una desilusión amorosa. Les llamó la atención la compulsiva tendencia de estas personas a devorar grandes cantidades de chocolate, un alimento especialmente rico en feniletilamina por lo que dedujeron que su adicción debía ser una especie de automedicación para combatir el síndrome de abstinencia causado por la falta de esa sustancia. Según su hipótesis el, por ellos llamado, centro de placer del cerebro comienza a producir feniletilamina a gran escala y así es como perdemos la cabeza, vemos el mundo de color de rosa y nos sentimos flotando.

Es decir LAS ANFETAMINAS NATURALES TE PONEN A FULL.

El 50% de las mujeres entrevistadas para el libro Por qué necesitan las mujeres del chocolate confesó que elegiría el chocolate antes que el sexo. Hay quienes al chocolate lo llaman EL PROZAC VEGETAL.

En una de las aventuras de Charlie Brown se puede leer “una buena manera de olvidar una historia de amor es comerse un buen pudin de chocolate”.

Su actividad perdura de 2 a 3 años, incluso a veces más, pero al final la atracción bioquímica decae. La fase de atracción no dura para siempre. La pareja, entonces, se encuentra ante una dicotomía: separarse o habituarse a manifestaciones más tibias de amor -compañerismo, afecto y tolerancia-. Dos citas muy interesantes son:

El amor es como la salsa mayonesa: cuando se corta, hay que tirarlo y
empezar otro nuevo.
Enrique Jardiel Poncela.

El amor es como Don Quijote: cuando recobra el juicio es para morir.
Jacinto Benavente

Con el tiempo el organismo se va haciendo resistente a los efectos de estas sustancias y toda la locura de la pasión se desvanece gradualmente, la fase de atracción no dura para siempre y comienza entonces una segunda fase que podemos denominar de pertenencia dando paso a un amor más sosegado. Se trata de un sentimiento de seguridad, comodidad y paz. Dicho estado está asociado a otra DUCHA QUÍMICA. En este caso son las endorfinas -compuestos químicos naturales de estructura similar a la de la morfina y otros opiáceos- los que confieren la sensación común de seguridad comenzando una nueva etapa, la del apego. Por ello se sufre tanto al perder al ser querido, dejamos de recibir la dosis diaria de narcóticos.

Para conservar la pareja es necesario buscar mecanismos socioculturales (grata convivencia, costumbre, intereses mutuos, etc.), hemos de luchar por que el proceso deje de ser solo químico. Si no se han establecido ligazones de intereses comunes y empatía, la pareja, tras la bajada de FEA, se sentirá cada vez menos enamorada y por ahí llegará la insatisfacción, la frustración, separación e incluso el odio.

Parece que tienen mayor poder estimulante los sentimientos y las emociones que las simples substancias por sí mismas, aquellos sí que pueden activar la alquimia y no al sentido contrario.

Un estudio alemán ha analizado las consecuencias del beso matutino, ése que se dan los cónyuges al despedirse cuando se van a trabajar. Los hombres que besan a sus esposas por la mañana pierden menos días de trabajo por enfermedad, tienen menos accidentes de tráfico, ganan de un 20% a un 30% más y viven unos ¡cinco años más! Para Arthur Sazbo, uno de los científicos autores del estudio, la explicación es sencilla: “Los que salen de casa dando un beso empiezan el día con una actitud más positiva”.

Es cierto, no podemos negarlo, es un hecho científico que existe una química interna que se relaciona con nuestras emociones y sentimientos, con nuestro comportamiento, ya que hasta el más sublime está conectado a la producción de alguna hormona.

No hay una causa y un efecto en la conducta sexual, sino eventos físicos, químicos, psíquicos, afectivos y comunicacionales que se conectan de algún modo, que interactúan y se afectan unos a otros.

Existe, sí, una alquimia sexual, pero se relaciona íntimamente con los significados que le damos a los estímulos, y éstos con el poder que les ha concedido una cultura que, a su vez, serán interpretados por cada uno que los vive de acuerdo con sus recursos personales y su historia. Esperemos que estos estudios en un futuro nos conduzcan a descubrir aplicaciones farmacológicas para aliviar las penas de amor.

Espero que una vez leído este artículo no le digáis a vuestra pareja después de hacer el amor: “he tenido una sensación sumamente agradable producto del aumento de testosterona y la disminución consiguiente de serotonina”, entre otras cosas porque os estrangularía.

Para terminar otras interesantes citas:

Dicen que el hombre no es hombre mientras no oye su nombre
de labios de una mujer.
Antonio Machado

El amor es ciego, el matrimonio le devuelve la vista.

Murió María Elena Walsh

Por siempre!

La artista María Elena Walsh falleció esta mañana a los 80 años“luego de una prolongada internación y como epílogo de padecimientos crónicos que la aquejaban”, según indica el parte médico emitido hoy desde la Dirección Médica del Sanatorio de la Trinidad. 

“A través del presente comunicado se informa el fallecimiento de la Sra. María Elena Walsh luego de una prologada internación y como epílogo de padecimientos crónicos que la aquejaban, contra los cuales luchó en os últimos tiempos”, indica el texto.

Los restos de esta figura prominente de la cultura argentinaserán velados entre las 17 y las 24 en Lavalle 1547, sede de la Sociedad Argentina de Autores y Compositores (Sadaic), y serán inhumados mañana desde las 11 en el Panteón que la entidad posee en el Cementerio de la Chacarita.