Los asientos de bicicleta sin punta previenen la disfunción eréctil entre los hombres y molestias entre las mujeres.

Como la mayoría de los ciclistas, Robert Brown al principio no veía la necesidad de cambiar el sillín tradicional de la mountain bike en la que había andado todo el día durante cinco años llevando a cabo su ronda en el Departamento de Policía de Seattle. Cuando los investigadores del Instituto Nacional de Seguridad Ocupacional y Salud y Seguridad ofrecieron nuevos sillines sin punta diseñados para evitar la disfunción eréctil, él rápidamente le dijo a su supervisor: “¡Yo no tengo ningún problema!” Después de probar el nuevo sillín sintió sin embargo la diferencia. Su peso se apoyaba en los huesos pélvicos en vez de la zona de los genitales, que anteriormente quedaban apretados contra la punta del sillín. Estando dormido, usando un controlador, la medición conocida como “porcentual de tiempo erecto” aumentaba de 18% a 28%.

Los resultados lo hicieron optar en forma permanente por un sillín sin punta, tal como hicieron casi todos los oficiales de la patrulla en bicicleta de Seattle y otras ciudades que participaron en el experimento de seis meses. Sin embargo, han tenido poca suerte convirtiendo a sus colegas, según deplora Brown en el boletín de la Asociación Internacional de Policías en Bicicleta. “El tema siempre genera risas entre los jóvenes”, escribe.

“Ni siquiera escuchan el tiempo suficiente como para entender qué parte de la anatomía del hombre se está protegiendo”.

Es una zona de tejido suave conocida como perineo, y no es solamente un problema masculino ­las ciclistas también han denunciado inflamación y entumecimiento en esta región genital. No obstante, ninguno de los sexos parece interesado. “Hay tanto pene dentro como fuera del cuerpo”, dijo Steven Schrader, fisiólogo reproductivo de Niosh que hizo el experimento con los oficiales de la policía. “Si usted se sienta en un sillín normal de bicicleta se está sentando sobre su pene”.

Según mediciones del Dr. Schrader, se está poniendo entre 35 y 40% del peso del cuerpo sobre los nervios y los vasos sanguíneos cercanos a la superficie del perineo. “A los pocos minutos, los niveles de oxígeno en la sangre bajan un 80%”.

En un estudio inicial, el Dr. Schrader constató que los oficiales de la policía que patrullaban en bicicletas con sillines convencionales tendían a tener erecciones más cortas que los no ciclistas.

En un estudio de 2008 titulado “Un extremo recortado para salvar el pene”, se informó que después de seis meses usando los sillines sin punta, los oficiales señalaron menos entumecimiento mientras andaban en bicicleta, más sensibilidad y un mejoramiento en la función eréctil.

En otro estudio, la Dra. Marsha Guess y la Dra. Kathleen Connell, que son urólogas y ginecólogas en la Universidad de Yale, constataron que más del 60% de las ciclistas mujeres que usaban sillines con punta señalaban síntomas de dolor genital, entumecimiento y hormigueo.

Las pruebas acumuladas llevaron a Niosh a recomendar a los oficiales de la policía y otros trabajadores en bicicleta que usen el sillín sin punta ya que éste ejerce la presión en los “huesos de sentarse”. Entre los ejemplos figuran el BiSaddle (utilizado por Brown), el I.S.M (favorito de los oficiales de la policía en Chicago), el Hobson Easyseat, el Spiderflex, The Seat de Ergo y otros modelos enumerados en HealthyCycling.org. Sin embargo, son pocos los ciclistas que prestan atención. “Supongo que hay un pequeño nicho de gente para la cual el sillín sin punta podría ser una solución”, dijo Peter Flax, editor de la revista Bicycling. “Pero el asiento presenta problemas de funcionalidad. Un ciclista hace los giros apoyando el peso de las caderas contra esa punta”.

Brown y otros oficiales de la policía insisten en que han aprendido a maniobrar perfectamente bien con los sillines sin punta. Y quienes toman clases de “spin” no tienen que mover sus bicicletas para ninguna parte. ¿Por qué entonces continúan sentándose sobre sus perineos? Jim Bombardier, que vive en Portland, Oregón, y que inventó el BiSaddle, fue a las tiendas equipado con trabajos científicos y diagramas, pero a nadie le interesó.

El dueño de una tienda miró su nuevo sillín y resumió el problema de marketing: “Este asiento está gritando: tengo un problema. ¿Quién puede querer algo así en un negocio de bicicletas?”

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s